Síntomas del Parkinson. Como me di cuenta que algo no iba bien

¿Cuantas veces habéis dicho esa frase tan típica de bah, no es nada, se pasará solo?
No se vosotros, pero yo la he dicho cientos de veces, y como podréis imaginar, esta última vez, si que era algo.

Hoy os quiero contar esas cosas que durante un tiempo, me iban ocurriendo, cosas normales, cotidianas, cosas a las que no les daba mayor importancia, pero que una vez diagnosticado y tras ir hablando con los médicos, me di cuenta de que no eran normales, que esas tonterías sin importancia eran claros síntomas que unidos entre si, eran como un cartel fluorescente, tipo casino, que decían: “Parkinson”.

Todo esto del Parkinson, se convirtió en una realidad con nombre y apellidos en octubre de 2015, pero lo síntomas, venían de antes, no se muy bien de cuando, pero mirando atrás junto a mi familia y amigos, parece que se arroja algo de luz.

Yo tengo 35 años y trabajo en el mundo de la banca corporativa internacional. No es que sea un dato básico, pero os servirá para entender que yo achacaba el continuo dolor de espalda que tenía a mis largas sesiones frente al ordenador, con malas posturas, tecleando etc.

Por otro lado, el inicio de los síntomas, comenzó en 2014, o eso creo, jajaja, es difícil recordar con exactitud.
En ese año se juntó la preparación de mi boda, con el hecho de que en mayo ( yo me casé en julio), operaron a mi mujer de apendicitis, casi casi pancreatitis, eso se unió a la tensión laboral, con un departamento en una situación ……especialmente complicada, que no viene a cuento.
El caso es que todo esto se unía y eran las razones que yo esgrimía para defender el cansancio físico que yo tenía.
Estaba valdadito, no podía con mi cuerpo, y aun así, organicé toda la boda y el viaje, y os aseguro que no fue una boda típica, sosa y sin preparación.
Recuerdo que siempre que mis padres me preguntaban, les decía que tenía sueño y esta a cansado.
Mi mujer, trabajaba con un horario horrible, y los fines de semana ya era infernal. Cuando llegaba a casa, contenta porque ya podíamos estar juntos, yo siempre estaba cansado.

Además de mi cansancio físico, mi forma de ser cambió, bueno, mas que cambiar, variaba a ratos.
Recuerdo muchísimas ocasiones con amigos y con la familia, donde organizaba cenas en casa e invitaba a mis amigos, o a mi familia al completo.
Me emocionaba con solo pensarlo, me curraba los grupos de wassap, avisaba a todos, preparaba la mesa, iba a comprar de todo, lo montaba, lo preparaba y le dedicaba horas, eso si, cuando llegaba el momento del evento, Dr Jeckyl pasaba a ser Mr Hyde.
Mi humor cambiaba, se le sumaba el cansancio, tenía una cara que me llegaba a los pies.
Me entraba un sueño impresionante y literalmente no podía tirar de mi.

Por este tema del cansancio, tuve mil discusiones con mi padre principalmente, porque decía, y con razón, a la par que desconocimiento, que parecía que trabajaba en la mina en lugar de en un banco, porque siempre parecía que venía de picar piedra al sol 9 horas.

Pero no era el cansancio el único síntoma apreciable, había más cosas, nimiedades que poco a poco y entrelazadas, dan lugar al diagnóstico final.

Recuerdo que hace un tiempo, me venían repitiendo que no movía los brazos al andar, que tendía a no moverlos o llevarlos en los bolsillos. Y prometo que aún diciéndomelo, no era consciente, pero es verdad, un gesto que a cualquiera le sale por inercia, te das cuenta que tú lo tienes que forzar.

Por otro lado, y repito, que todo esto que a simple vista parece tan obvio, no lo es, o al menos, no tan rápido, fue el temblor que me empezó a surgir en el labio, y ya no al hablar, sino expontaneo.
Gente que te lo comenta, que te pregunta si estas nervioso, si tienes frío. Y tú que no tienes nervios y menos aún frío, alucinas un poco.

Lo que más me llamaba la atención, y me generaba cierto enfado es otro de los síntomas que he ido detectando que tenía. Os cuento.
Yo siempre he sido una persona con tendencia a hablar alto, no gritando como un loco, pero si a hablar alto.
En casa les dolía la boca de decirme que bajara el tono, y yo, lo intentaba, pero era un trabajo en valde, al final mi yo interno, salía y hablaba alto.
EL caso es que de repente, llegó un momento en que no se muy bien como, mi tono de voz comenzó a bajar, y pasamos de pedirme que lo bajara, a decirme que hablara más alto, porque no me oían, ni me entendían. Mi grado de encabronamiento con este síntoma era de niveles elevadísimos, porque no cabía en mi cabeza que si hablaba alto me dijeran que bajara el tono, y ahora que lo bajaba , resultaba que no me entendía ni San Pedro.
El cansancio que tenía encima unido a este síntoma de hablar bajito, era lo que me iba generando mas roces con la gente cercana, porque para mí, yo estaba normal, y para ellos, estaba en la parra y era una especie de vaguete, de tío cansado siempre.

He de decir que no paraban de decirme que fuera al médico a hacerme una analítica, porque no era normal que siempre estuviera cansado, pero tenía tanto ajetreo que lo achacaba a eso, y sumándolo a que no me gusta nada pisar un médico, y si es para un análisis, muchisimo menos aún, pues pasa lo que pasa, que no me la hacía.

Cuando me fuí de vacaciones en verano de 2015, estando tirado en el sofá después de comer, mi hermana me preguntó si estaba nervioso, porque me temblaban la mano y el labio.
Yo le dije que estando de vacaciones no sabía que nervios iba a tener, y en ese momento,la posibilidad de visitar al médico comenzó a surgir.
Tras volver de vacaciones, y con el famoso dolor de espalda a cuestas, me reincorporé al trabajo.

Una noche, a eso de las 4 de la mañana, recuerdo que me desperté, cosa que durante el año previo, me venía pasando 3 o 4 veces cada noche, pero esa noche fue especial.
Nada mas despertarme, noté que algo no iba bien. Mi antebrazo izquierdo tenía un hormigueo brutal y estaba totalmente entumecido. Fue una sensación rarísima que achaqué a una mala postura , a que se me habría dormido. Pero no era eso, porque no se pasaba, seguía igual.
Ahí fue cuando decidí ir al médico de cabecera, que nada mas verme me derivó al neurólogo, y así llegamos a la historia que os he contado en posts anteriores.

Una vez pasado el proceso de detección del Parkinson, entendimos, tanto yo como la gente de mi alrededor, muchos, por no decir todos los motivos y razones de mi comportamiento.
Recuerdo que en la visita al neurólogo, estaban mi padre y mi mujer, y el doctor les dijo algo así como que no me lo tuvieran en cuenta porque no era yo.
Literalmente les dijo que no entendía como había ido a trabajar a un banco, había jugado al futbol sala y había organizado mi boda, porque lo normal era que no me hubiera podido mover de la cama. Y les explicó que con lo que tenía, yo no estaba cansado, estaba molido.
Por fin alguien que si me entendía!!! Jajajajaja.
Les explicó las razones de los cambios de humor, del hablar bajito, de todo, y creo que los 2 lo entendieron, me entendieron a mí, y supieron explicárselo al resto.

Yo por mi parte,muna vez entendido el proceso, y tomadas medidas para tratarlo, les pedí disculpas por todo lo que les hubiera podido hacer o decir, porque prometo que no fui consciente en ningún momento, y que cuando decía que estaba cansado, de verdad lo estaba, y mucho mas de lo que ellos veían.
Así que desde este post quiero hacer varias cosas.

En primer lugar dar las gracias a mi familia, a mis amigos y a mis compañeros de trabajo por su apoyo, por la fuerza que siempre me han transmitido y por no haberme mandado a la mierda antes.

Por otro lado,reiterar mis disculpas a todo aquel que en ese periodo se cruzase conmigo y se hubiera llevado una mala impresión, contestación o bordería, porque reitero que era yo, pero jo era yo, asi que no me duelen prendas en pedir de corazón perdón.

En tercer lugar, animo a todo el que tenga el mas mínimo síntoma de lo que sea a que acuda al médico, no lo dejéis pasar (preveo cientos de comentarios dándome cera a mi por no haberlo hecho).

Y poco más que decir. Veréis que las entradas se van espaciando, pero no es dejadez, ni falta de ideas. Lo que ocurre es que tengo a mis 2 amores en casa, y son prioridad. Con el blog y la página de facebook les quito tiempo, y amiguetes, lo primero es lo primero.

Saludos para todos y siempre, siempre #actitudpositiva.

Hoy os adjunto una foto que me recuerda a mi peque.

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2 comentarios en “Síntomas del Parkinson. Como me di cuenta que algo no iba bien

  1. Genial Iñaki, seguramente a mucha gente le sea muy valido el post de hoy, son sintomas muy especificos del Parkinson que seguro a alguien le ayudara a resolver sus dudas.
    Gracias espartano.

    Me gusta

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